La Soledad
- Tico

- 22 abr 2020
- 8 Min. de lectura
Dedico ésta nueva entrada a hablar de un tema que ahora con esta mierda de pandemia, la cuarentena y el confinamiento parece que esté más presente que nunca. Veremos si de verdad sirve, aprendemos algo o cuando acaben las restricciones seguimos siendo igual de gilipollas.
En las últimas décadas existe la tendencia en psicoterapia, está en auge también la tendencia literaria que alaba las grandezas de la soledad. Automáticamente que Silvia Congost, Victor Küppers, Winsome Campbell, Claudio de Castro, entre otros, sacan un nuevo libro de autoayuda éste se convierte en un Best Seller porque asi de mal de la cabeza estamos. La soledad ya nos la pueden pintar del color que les dé la gana, es mala de cojones. Hay nueve millones de personas que dicen sufrir soledad. En Canadá, ese país civilizado y moderno, una cuarta parte de su población también se siente sola. En Estados Unidos, las cifras alcanzan el 40%.
Tantas polladas con los yo interior y chorradas semejantes, llevamos muchos años con nosotros mismos y si a ciertas edades no nos conocemos mal vamos. Ni autoayudas, ni energías, ni frikismos de "yos" ocultos en el subconsciente, basta ya de ésta especie de concienciación mundial hacia el unomismismo, el egoísmo y el individualismo, basta ya de beatificarlo y bendecirlo. Parece que ahora sea lo políticamente correcto dentro de este mundo de las apariencias, del capitalismo radical, del estar bien yo y que se jodan los demás.
Miro las publicaciones que aparecen por todos lados, los estados de las redes sociales, la publicidad, las películas, las series, y los libros que se convierten en top ventas. Todo gira alrededor del YO. Todo mejor yo que tú, mejor que te pase a ti que a mí… ¿Qué puta mierda de mensaje estamos difundiendo?
El ser humano ya de por si nace independiente, para sobrevivir individualmente puede respirar solo, comer solo, hacer sus necesidades solo y morir solo. Si se piensa de forma egoísta no necesita absolutamente a nadie para nada. Pues a pesar de eso, el ser humano es un animal social, como la mayoría de ellos. Y la prueba de que el ser humano no ha nacido para ser un ermitaño en una cueva es que, para empezar, para crear vida y mantener la especie necesitamos algo de otro ser humano también “independiente”. Necesitamos reunirnos con los amigos y saber los unos de los otros, queremos comunicarnos y hablar con otros porque hablar solos no mola y además está visto como algo propio de locos y no sé porque razón dado que si tan autosuficientes somos debería ser algo digno de alabar el hablar solos por la calle. También necesitamos amar y ser amados, nos gusta reírnos en compañía, compartir vida con los demás…
Ahora está de moda, y aquí es un Viva el estar solos, pero todo dios tiene Facebook, Instagram, WhatsApp, móvil y un sinfín de redes sociales para mantener contacto… ojo, pero contacto virtual no nos equivoquemos, porque solos decimos que estamos de puta madre… Estás solo de maravilla, pero inviertes 5h de reloj detrás de la pantalla del móvil, venga hombre…tú lo que eres es tonto. Déjate el móvil en un cajón y comienza a vivir, y si, en el mundo real, en el de los amigos de verdad, en el del amor de verdad.
Luego también tienes al típico lumbreras que el mejor consejo que tiene es que aprendas a estar solo…no me toques los cojones. Eso lo dices tú que no estás solo, claro a ti te encanta estar solo porque como siempre tienes a alguien, pues te encanta que los críos te den un respiro temporal para ver una película, o te encanta que tu mujer salga con las amigas para así meterte en Youporn y cascarte un pajote en lugar de follar con ella. Pero listo, eso no es estar solo, eso es tener un ratito a tu bola con la garantía que solamente es un ratito. Procura que ese ratito sea indefinido y veremos quien lo lleva mejor si tu o yo que te llevo años de ventaja. Así que ahórrate los putos consejos que nadie te ha pedido. Ya decía Gustavo Adolfo Bécquer: “La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo”.
Mi curriculum de soledad: Hijo único en familia monoparental, mi madre así mismo hija única y criada en una masía. Desde la infancia me he criado SOLO, he jugado SOLO, el único contacto que tenía era en el colegio, pero ningun niño podía venir a casa porque quien me cuidaba mientras mi madre trabajaba no se quería hacer cargo de más críos. Me acostumbré a construir mi mundo en el pasillo del comedor con Playmobil y asi me pasé 14 putos años. A esa edad me seleccionaron para jugar Baloncesto e hice los primeros amigos que aún hoy conservo, con ellos viví aquella época y formé parte de un grupo con el que jugábamos en equipo por un objetivo común. Un momento en el que aprendes lo que afectan tus éxitos y tus errores al grupo, aprendes a lidiar con la culpa cuando la cagas y también con los halagos cuando lo haces bien. Después en la universidad sigues socializando, aparecen los primeros amores y fue ahí donde conocí a mi exmujer con la que estuve 17 años de relación en la que los dos crecimos desde críos hasta adultos, siempre en un ambiente de confianza, confidencia y mucho cariño. Por desgracia nada es eterno y se tomó una decisión dura pero correcta e irreversible, a pesar de que en muchos momentos de estos casi tres años la sensación que he sentido de vacío y soledad es sobrecogedora. Como decía Seneca cuando en sus escrituras establecía el conocido vínculo entre la soledad y el vacío.
Así que a mí que no me vengan ahora con 40 y pico años con mierdas de aprender a estar solo porque he vivido las dos caras de la moneda y se de sobras cual me gusta más y cual es buena. Eso tampoco significa que me vaya a juntar con cualquiera por el hecho de no estar solo. Es una cuestión de claridad de conceptos, yo ya he vivido un fracaso que asumo como propio y no voy a caer de nuevo en ese error, así que elijo muy mucho con quien quiero estar para el resto de mis días.
Yo soy un tío que soy feliz compartiendo, incluso muchas veces dejo de lado experiencias porque si no son compartidas como que para que quiero tenerlas. Vivencias de uno mismo, pero si hago algo tan solo me doy más cuenta de lo solo que estoy, y me entristezco asi que lo evito. Disfruto creando planes e ilusiones, me encanta esa sensación y odio la ausencia de la misma. Cada cual es como es, hay gente que se ilusiona con el dinero, con una casa, con un coche, con vestidos, con viajes… A mí me ilusiona compartir con personas, y si además las amo la ilusión es infinita.
¿Diréis, pero tienes amigos? Claro muchísimos amigos, infinidad de conocidos y un pequeño grupo de excelentes amistades irreemplazables. Pero ellos llegan hasta donde llegan y cierto vacío no lo pueden subsanar, ni quiero que lo intenten.
Soy un enamorado de la idea de pareja en cualquier situación, por mi forma de pensar no le veo ningún inconveniente pero mucha gente hoy día sí. La verdad es que no hay inconveniente en que 2 personas independientes decidan compartir su vida juntos, compartan sus risas, sus experiencias, sus miedos y sus preocupaciones. No hay nada de malo en que compartan sus problemas, que se preocupen el uno por el otro, que se cuiden…
A vale ya caigo, que eso son ataduras respecto a poder hacer lo que nos dé la gana cuando nos de la gana, que tienes que contestar a preguntas, responder dudas. Pues me parecen absurdeces, porque en una pareja debe existir la sensación de libertad si estoy con alguien aparte de ser mi mejor amistad también es quien más caliente me pone asi que no me ando fijando en quien pasa alrededor. Responder dudas cuando salgan es muy fácil se contesta con sinceridad sin sentirse atacado y listo, no me supone ningún drama ni cuestiono la confianza ni la integridad de mi pareja mi objetivo y mi prioridad es hacerla sentir bien.
Una vez hace ya mucho y tras divorciarme mi compañero de piso entonces y grandísimo amigo hoy día me dijo que dejara de perder el tiempo detrás de alguien y disfrutara de la soltería. Yo no disfruto de ese concepto actual de soltería, la aborrezco, me da asco, lo odio. Soy el tío más asexual del mundo si no estoy emparejado.
En fin, que me cago en la soledad, me rompe en mil partes, me carcome por dentro como ácido y me quita el apetito por todo. Yo lo que quiero es compartir con alguien especial para mí.
Muchos de estos escritores autoayudantes hablan de problemas de autoestima y mamonadas asi para sobrellevar la soledad…” que si nunca vas a saber estar con alguien si no estás bien solo” ¡Qué va! Esa frase es un topicazo tan grande como el hablar del tiempo cuando encuentras a alguien en el ascensor… A cuantos de nosotros que nos conocemos ya más que de sobra, lo que nos gusta y lo que nos disgusta, que sabemos lo mucho que valemos y tenemos que ofrecer, que conocemos nuestros valores y los aplicamos todos los días… ¿A cuántos nos desagrada la soledad?
El dolor que provoca el sentimiento de soledad podría ser mucho más que una preocupación de poetas y compositores. De una metáfora romántica que nos hace cantar bajo la ducha o acompañan alguna pena pasajera, a la constatación de que la soledad puede provocar cambios observables a nivel celular, hay todo un camino que la ciencia ha empezado a recorrer. Pero ya se confirma que un tercio de las enfermedades son emocionales y no físicas.
Porque la soledad es mala de cojones, desde el punto de vista de la fisiología de nuestro organismo, la soledad induce una serie de cambios y modificaciones que van a predisponerte a la enfermedad. La falta de contacto con otras personas, lo que conocemos como la soledad, es una enfermedad que está cada vez emergiendo en mayor grado. La soledad ha dejado de ser un problema social para convertirse también en un problema de salud. Hoy no cabe duda que las personas que se sienten solas viven menos que las que están acompañadas.
Según el reciente estudio, publicado en la revista Perspectives on Psychological Science, el sentimiento subjetivo de soledad aumenta el riesgo de muerte en un 26%. Las cifras superan ya a las de otros factores psicológicos, como la depresión y la ansiedad, que se asocian al aumento del riesgo de mortalidad en un 21 por ciento.
Existen numerosos otros estudios que abalan los cambios fisiológicos producidos por la soledad. Entre ellos, se ha observado que la soledad favorece el aumento de la presión arterial ya que el sujeto que se siente solo, su organismo genera cantidades mayores de una hormona llamada epinefrina. La epinefrina es un vasoconstrictor, es decir contrae nuestras arterias dificultando el paso de la sangre por ellas.
Pero este no es el único efecto que ejerce la soledad sobre nuestro organismo. Las personas que están solas, se ha demostrado que tienen deprimido el sistema inmunitario que nos defiende de virus y bacterias que intentan invadir nuestros órganos. Esta deficiencia en el sistema inmunitario algunos investigadores le han atribuido la consecuencia de un mayor riesgo de sufrir enfermedades oncológicas (enfermedades relacionadas con el cáncer). Además, las personas que se sienten solas adquieren malos hábitos alimenticios y también aumenta su nivel de estrés. Hoy se empieza a considerar que, desde el punto de vista de la salud, el sentirse solo es un factor de riesgo muy parecido al que ocurre al consumir alcohol o fumarse 15 cigarrillos al día. Así que si estas solo, bebes y fumas…pues mal panorama.
Señores y señoras que alaban las virtudes de la soledad en otros, métanse sus publicaciones y los consejos por donde les amargan los pepinos.




Comentarios